Incinera un pino
Así nunca empezará ninguna campaña de Owen Illinois pero un editorial sí. ¿Quién decide que una cosa es mejor que otra? ¿Qué la Navidad es mejor que Semana Santa? ¿Quién tiene el derecho a decirte lo que estuvo bien o mal en el año? No lo sé, pero al parecer hay gente que se cree Dios. Ya estamos en Navidad y así no lo quieras, los conteos de lo mejor/peor del año, el olor a hoja de plátano y pan de jamón te embadurnan el cerebro. No quiero jugar a ser grinch pero la Navidad no me inspira confianza. La gente es hipócrita. ¿Por qué? "Amigos" que nunca ves planean reencuentros de la nada y te llenan de spams tu correo electrónico. Gente que nunca te saluda te ve a 300 metros de distancia y corren a darte la mano como si fueras su dealer de confianza. Tíos que nunca ves te envían medias que nunca usarás. Tu familia planea viajes aburridos cuando tú sólo quieres recibir el año nuevo fornicando. Las tiendas se vuelven más usureras que un pirata. Los pacos como aves de rapiña zamureando utilidades en alcabalas. Locales con mil y una promociones para que gastes hasta lo que no tienes. Elecciones que se han hecho costumbre en nuestro país, como comer uvas antes de las doce, creyendo que un pedazo de fruta hará realidad tu fantasía de bañarte con Paris Hilton y Lindsay Lohan. La Navidad al igual que la religión son inventos de una sociedad que poco a poco se cae a pedazos y que necesita de un aparataje para no desplomarse entera. Una sociedad que no deja gobernar a Barack Obama, pero sí se preocupa porque fuma demasiado. Que prefiere los discos de Ricardo Arjona a los de Robi Draco Rosa. Una sociedad que se refugia en pinos y nacimientos para evitar verse a sí misma. Pero hey, tampoco quiero que andes todo emo llorando por todo lo que dije. Si te gusta la Navidad, anda y gózala. Si no la aguantas y no te gusta estar en familia, piérdete, quema un pino o un Santa de esos que bailan al aplaudirle. Si te da igual, recibe el 2009 comiéndote un pedazo de pernil viendo tu película favorita con la compañía que desees o leyendo el último urbe del año. Recuerda que desde el 13 de enero regresamos todos los martes. Ajusta tu cronograma. La espera será menor, urbe se viene antes. No te voy a mandar a reflexionar para tus promesas de año, no soy Deepak Chopra. Tampoco que vayas a misa, te flageles y te des golpes de pecho, creo que eso queda en cada quien. Eso sí, que la Navidad no te haga suya. Haz tuya la Navidad, tuércela, hazla girones y vívela a tu antojo. Que no te achicopale. Recuerda que la vida es tuya y entre los planes de 2009, en vez de prometer que vas a rebajar o a deja de fumar, mejor decide ser tú mismo a ver si empezamos a construir una sociedad decente. Se que sí se puede. Feliz Navidad, si te da la gana de tenerla.
Lizandro Melean / urbe@planetaurbe.com